
En esta nueva sección titulada La máquina del tiempo intentaré recordar a viejos futbolistas ya retirados que tuvieron especial relevancia en el mundo del fútbol. el primer jugador que tendrá el placer de montarse en nuesta máquina es el inglés Steve McManaman. Recordemos la carrera de este talentoso jugador:
Steven Charles McManaman (nació el 11 de febrero , de 1972, en Liverpool, Inglaterra. Fue un famoso jugador de fútbol inglés en los 90 y los primeros años del 2000, que jugó como centrocampista principalmente en el Liverpool F.C. y el Real Madrid.
Macca, uno de los jugadores con más talento que ha dado el fútbol inglés en la década de los 90, hizo su última aparición como jugador profesional el 7 de marzo de 2005 en un Bolton-Manchester City de liga. Su bajo estado de forma y sus continuas lesiones le obligaron a dejar el fútbol aunque nunca quiso decir oficialmente que colgaba las botas.
Aunque el inglés era hincha del Everton, decidió probar suerte en el eterno rival de la ciudad: El Liverpool. Debuto en Anfield con el número 17 en su espalda. Formando parte de una generación que prometía mucho pero que tuvo la desgracia de cruzarse con el gran Mancheste
r United de Ferguson. David James, Robbie Fowler o Macca despuntaban en el llamado Liverpool del passing game en unos reds donde hombres como John Barnes, Ian Rush o Bruce Grobbelaar gastaban sus últimos años como profesionales.
McManaman fue el primer jugador inglés en debutar con la sub 21 sin haber jugado aún ningún partido en la Premier en el año 1990. Fue en la Eurocopa de 1996 donde su explosión como crack mundial se hizo realidad. Con el 17 a la espalda fue el mejor de Inglaterra en la Eurocopa de su país formando un equipo con jugadores como Paul Gascoigne, David Platt o Alan Shearer. Sin embargo, el Liverpool seguía sin ganar apenas títulos. Macca sólo ganó una copa y una copa de la liga. Dejó goles para el recuerdo como su gran gol ante el Celtic en Glasgow en la UEFA. La afición escocesa aún sigue de pie aplaudiendo a ese jugador tan delgado con piernas como alfileres.
El Barça descartó su fichaje
Con su aspecto desaliñado y su carácter extrovertido a punto estuvo de recalar en el Barcelona. No fue en el Camp Nou sino en el Bernabéu donde el extremo británico aterrizó como uno de los fichajes estrellas de la casa blanca. Pronto se ganó el cariño de la afición y apenas recibió silbidos en Chamartín. Madrid le acogió como un hijo y Macca tocó el cielo cuando en la final de la Champions lo
gró uno de los goles que daría el trono europeo al Madrid. Mcmanaman ya era un ídolo y completó un gran palmarés con una nueva Copa de Europa en el año 2002. Aunque en el Madrid no deslumbró a la altura que se esperaba, no termino de convencer a la afición, aunque era muy querido y nunca llegó a ser verdaderamente titular(muy difícil ganarse un puesto en aquel Madrid con Seedorf, Redondo..), aunque disfruto de bastantes minutos. Steve volvió a Inglaterra de la mano de Kevin Keegan en 2003. Su falta de motivación acabó con su carrera en la élite. Aunque su retiro no fue el deseado para un jugador de su talla, la historia de Steve siempre será recordada por ser aquel inglés hincha del Everton que tuvo el suficiente coraje de jugar en el Liverpool y triunfar para posteriormente partir al mejor equipo del mundo en aquel entonces, el Real Madrid. Sin duda teníamos ante nosotros a una joya más pulida en la fábrica del Anfield Road.
Steven Charles McManaman (nació el 11 de febrero , de 1972, en Liverpool, Inglaterra. Fue un famoso jugador de fútbol inglés en los 90 y los primeros años del 2000, que jugó como centrocampista principalmente en el Liverpool F.C. y el Real Madrid.
Macca, uno de los jugadores con más talento que ha dado el fútbol inglés en la década de los 90, hizo su última aparición como jugador profesional el 7 de marzo de 2005 en un Bolton-Manchester City de liga. Su bajo estado de forma y sus continuas lesiones le obligaron a dejar el fútbol aunque nunca quiso decir oficialmente que colgaba las botas.
Aunque el inglés era hincha del Everton, decidió probar suerte en el eterno rival de la ciudad: El Liverpool. Debuto en Anfield con el número 17 en su espalda. Formando parte de una generación que prometía mucho pero que tuvo la desgracia de cruzarse con el gran Mancheste
r United de Ferguson. David James, Robbie Fowler o Macca despuntaban en el llamado Liverpool del passing game en unos reds donde hombres como John Barnes, Ian Rush o Bruce Grobbelaar gastaban sus últimos años como profesionales.McManaman fue el primer jugador inglés en debutar con la sub 21 sin haber jugado aún ningún partido en la Premier en el año 1990. Fue en la Eurocopa de 1996 donde su explosión como crack mundial se hizo realidad. Con el 17 a la espalda fue el mejor de Inglaterra en la Eurocopa de su país formando un equipo con jugadores como Paul Gascoigne, David Platt o Alan Shearer. Sin embargo, el Liverpool seguía sin ganar apenas títulos. Macca sólo ganó una copa y una copa de la liga. Dejó goles para el recuerdo como su gran gol ante el Celtic en Glasgow en la UEFA. La afición escocesa aún sigue de pie aplaudiendo a ese jugador tan delgado con piernas como alfileres.
El Barça descartó su fichaje
Con su aspecto desaliñado y su carácter extrovertido a punto estuvo de recalar en el Barcelona. No fue en el Camp Nou sino en el Bernabéu donde el extremo británico aterrizó como uno de los fichajes estrellas de la casa blanca. Pronto se ganó el cariño de la afición y apenas recibió silbidos en Chamartín. Madrid le acogió como un hijo y Macca tocó el cielo cuando en la final de la Champions lo
gró uno de los goles que daría el trono europeo al Madrid. Mcmanaman ya era un ídolo y completó un gran palmarés con una nueva Copa de Europa en el año 2002. Aunque en el Madrid no deslumbró a la altura que se esperaba, no termino de convencer a la afición, aunque era muy querido y nunca llegó a ser verdaderamente titular(muy difícil ganarse un puesto en aquel Madrid con Seedorf, Redondo..), aunque disfruto de bastantes minutos. Steve volvió a Inglaterra de la mano de Kevin Keegan en 2003. Su falta de motivación acabó con su carrera en la élite. Aunque su retiro no fue el deseado para un jugador de su talla, la historia de Steve siempre será recordada por ser aquel inglés hincha del Everton que tuvo el suficiente coraje de jugar en el Liverpool y triunfar para posteriormente partir al mejor equipo del mundo en aquel entonces, el Real Madrid. Sin duda teníamos ante nosotros a una joya más pulida en la fábrica del Anfield Road.









El único pero de la noche fue una errónea actuación del colegiado, que se tragó el gol de Raúl y ,aunque muchos hablan de un tal penalti de Heinze, desde mi punto de vista el empujón es insuficiente para que sea pena máxima, también recordar que el Real Madrid sufre demasiado en los minutos finales, y ello quedó patente en el descuento cuando Martins marcó un golazo de falta, así como ya hiciese un tal Ronaldinho hace 2 temporadas en el Bernabeú y que ponía el “goal average” a favor de los culés, sin duda alguna este Madrid peca de falta de concentración en los minutos finales.

